¿Porqué tengo ansiedad generalizada?

Vivir con ansiedad generalizada es una manera muy incómoda de vivir. Apenas existe la paz interior en tu vida. Menos cuando duermes, estás luchando contigo mismo y con tu entorno el resto del día.

Vives “nadando en una piscina de mermelada”. Todo es lento, incómodo, y no puedes salir. Cuesta mucho avanzar.

Todo se te hace bola.

Al final le coges fobia a todo lo que rodea esa “piscina”, las toallas, la verja, la escalera, las sombrillas, incluso con solo ver la entrada al recinto ya te empiezas a sentir mal.

Has dejado de ser una persona normal, porque no llevas una vida como los demás. Y además, aunque lo expliques, sientes que apenas nadie te entiende.

Todo se te hace bola. Tienes ansiedad generalizada y sientes que alguien te ha metido una bola de vacío en el medio del pecho. Pesa mucho, y te ahoga lentamente.

Es como un pequeño agujero negro en el medio del pecho. Se lo traga todo, tu aire, tu energía, tu calma, y tu pensamiento.

Tu ya no brillas, porque tu luz se la está tragando este agujero negro que tienes en el pecho.

Sabes que si no pones remedio, vas a implosionar.

Estás en un proceso de implosión por ansiedad.

Tienes, lo que todo el mundo conoce como ansiedad generalizada. Tienes ansiedad a la ansiedad.

Esto tiene que cambiar, y te garantizo que puede cambiar. Yo mismo, el que escribe esto, tuve mi propio agujero negro durante más de 3 años.

¿Y sabes que? pues que el agujero negro se disuelve cuando acabas harto de tenerlo. Cuando estés verdaderamente harto de tenerlo, cuando tomes esa decisión de verdad, cuando decidas que ni un día más vas a alimentarlo, y lo sientes de verdad, en lo más profundo de tu ser, entonces desaparecerá, y rápido. En una o dos semanas ya se habrá ido.

La ansiedad generalizada puede tener muchas causas, tantas como formas de ser, así que las causas nos importan menos en este instante porque cada uno sabe las suyas. Sin embargo hay dos motivos por los que tenemos ansiedad.

1. Por causas internas nuestras. (endógena). Por ejemplo, “tengo ansiedad pero no se porqué” o “no me gusta la vida que llevo” o “me cuesta relacionarme con los demás”.

2. Por causas externas a nosotros (exógena). Por ejemplo, “ha fallecido alguien querido” o “me han echado del trabajo” o” me ha dejado mi pareja” o “me van a quitar la casa”.

Sea la opción 1 o la opción 2, es una manera desagradable de vivir.

* La ansiedad generalizada por causas externas puede conllevar que la persona además esté deprimida, puesto que vive una situación realmente difícil y dolorosa.

Para estos casos, no recomendamos este servicio, puesto que somos psicólogos profesionales especialistas en ansiedad. Sin embargo, puedes llamarnos y te pondremos en contacto con el profesional adecuado.

Los síntomas y sensaciones que se experimentan cuando se tiene ansiedad generalizada, seguro que los conoces a la perfección, así que casi no hace falta mencionarlos. Conoces de sobra las palpitaciones, el sudor frío, la tensión en los dientes, y la imposibilidad de mirar a alguien con la cara relajada. Siempre estás disimulando y ocultando las sensaciones.

Por suerte, existen pequeños respiros que duran poco, y que no ocurren todos los días, pero que cuando ocurren, y después acaban, te das cuenta que vivir sin ansiedad es posible.

¿Quieres un ejemplo?

Vas andando por la calle con tu agujero negro en su máxima expresión, ves como dos coches chocan, los conductores salen del coche, se insultan, discuten, gritan, todo el mundo mira absorto, tu también, al final lo arreglan.

Y cuando sigues con tu camino, te das cuenta de que durante esos minutos, no has sentido ansiedad, estabas absorto en algo que no eres tu, no habías prestado atención al agujero negro que llevas metido en tu pecho.

Durante esos momentos, no has tenido ansiedad.

La ansiedad es una emoción natural en el ser humano. Si no, ¿porqué la experimentamos?, pues porque es normal, natural, y además tiene beneficios. Lo que no es normal, natural, ni tiene beneficios, es vivir todo el día con ansiedad.

Es decir, salvo ciertos casos, nadie está todo el día con hambre, con sed, riéndose, enfadado, o con sueño. Es imposible a menos que tengas otra alteración conductual.

El problema reside en que una vez que viene la sensación de ansiedad, ya no la sueltas, la perpetúas, como aquel que bebe agua todo el día casi sin parar, algo que se llama ptomaína. Eres un adicto a la ansiedad.

La ansiedad tiene su función, pero igual que viene, hay que dejarla ir, es decir, una vez que ya no tengo sed, no sigo bebiendo, dejo la botella en la mesa.

Por ejemplo, es normal sentir ansiedad si no encuentro aparcamiento y llego tarde al trabajo. La ansiedad sirve para estar más alerta a cualquier movimiento de un coche que se va, o para detectar a alguien que va caminando hacia el suyo con la intención de irse.

Vemos mejor, oímos más y tenemos más reflejos.

La ansiedad me aporta un beneficio. Soy más hábil buscando aparcamiento. Y cuando llego al trabajo y nadie me ha echado la bronca, y ya me pongo con lo mío, la ansiedad baja y desaparece en segundos. Esto es normal. Y es además bueno.

La ansiedad es buena en su justa medida. Cumple su función. Si me persigue un león, quiero y debo tener ansiedad, porque voy a correr más, veo mejor, pienso más rápido, y oigo mucho mejor.

LA ANSIEDAD NOS AYUDA A SOBREVIVIR A LAS AMENAZAS. Y tu vives todo el día con ansiedad, porque sientes que vives en una constante amenaza. La pregunta que debes hacerte es: ¿de que huyo?.

¿de ti mismo? ¿de volverte loco? ¿de la opinión de los demás?

¿de fracasar? ¿de no ser nadie sin alguien a tu lado?

¿de que los demás vean como realmente eres? ¿de la vida que llevo porque no me gusta?

¿tengo ansiedad a la ansiedad?

Rellénalo tu.

Salvo casos vitales muy feos, que los hay, vivir con ansiedad generalizada es totalmente absurdo. Sobre todo cuando la ansiedad es por causas internas, tuyas, de las películas que te montas.

Tienes ansiedad a la ansiedad. Es totalmente absurdo. Tengo hambre el hambre, tengo sed por si me viene la sed, estoy triste por si algún día estoy triste.

Es una tontería y lo sabes. Lo que hay que aprender es a recibirla con naturalidad, y a soltarla cuando ya ha cumplido su misión.

Lo más importante es no tener ansiedad a la ansiedad, y poder experimentar el mayor tiempo posible sin ansiedad, para enseñar a tu cuerpo a que experimente eso y lo pueda replicar y alargar en el tiempo.

Los agujeros negros tienen su función y hay que estar agradecidos, darles la bienvenida, y cuando nos han proporcionado lo que necesitamos, le decimos adiós, y hasta la próxima.

Abandona esa actitud de vivir siempre bajo una amenaza constante, esa que muchas veces te la inventas tu, y recuerda que hoy es el mañana del que te preocupabas ayer, y seguramente no era para tanto.

 

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